En invierno, las heladeras cambian su comportamiento. La temperatura ambiente más baja afecta directamente al termostato y al ciclo de enfriamiento, lo que puede generar fallas que en verano no aparecen. Acá te detallamos las cinco más frecuentes para que puedas diagnosticarlas rápido.
1. Heladera que no enfría en invierno
Paradójico pero real. En días fríos, muchos termostatos mecánicos no activan el compresor porque 'creen' que la temperatura ya es la correcta. Esto es especialmente frecuente en cocinas o garajes fríos.
• Diagnóstico: Revisar si el compresor arranca. Si no arranca, aunque la heladera este caliente por dentro, el termostato puede estar mal calibrado o fallado.
• Repuesto probable: Termostato mecánico o electrónico según el modelo.
2. Acumulación excesiva de escarcha en el freezer
Si el freezer acumula escarcha rápidamente y el ciclo de deshielo no funciona, puede ser la resistencia de deshielo o el temporizador.
• Diagnóstico: Verificar continuidad en la resistencia de deshielo con multímetro. También chequear el timer de deshielo.
• Repuesto probable: Resistencia de deshielo, timer de deshielo, termostato de deshielo (bimetálico).
3. Ruido excesivo del compresor
El compresor puede sonar más en invierno debido a cambios en la viscosidad del aceite lubricante con el frio, o simplemente porque trabaja más para compensar aperturas frecuentes de puerta.
• Diagnóstico: Si el ruido es un golpeteo o vibración, revisar los amortiguadores del compresor y la base de apoyo. Un ruido constante fuerte puede indicar desgaste interno.
• Repuesto probable: Amortiguadores, relé de arranque del compresor.
4. Burletera deteriorada
Con el frio y la humedad del invierno, las gomas de puerta (burleteras) se endurecen y pierden sellado más fácilmente. El resultado: perdida de frio y mayor consumo.
• Diagnóstico: Prueba del papel o de la luz: abrir la puerta con un billete y tirar. Si sale fácil, el sello falla.
• Repuesto probable: Burletera especifica por modelo y medida.
5. No enfría el freezer, pero si la heladera (o viceversa)
Este síntoma clásico suele apuntar a un problema en el sistema de distribución de frio: ventilador del evaporador bloqueado por hielo, o falla en la placa de control en modelos con sistema No Frost.
• Diagnóstico: Verificar si el ventilador del evaporador gira. Si no gira, revisar el motor del ventilador. Si hay un bloque de hielo tapando la salida de aire, puede ser falla en la resistencia de deshielo.
• Repuesto probable: Motor del ventilador del evaporador, resistencia de deshielo, placa de control.
